NUEVA SUCURSAL ANGELOPOLIS
CONÓCELA15 Abril 2026
Recomendaciones para conversar con honestidad y sensibilidad sobre el ciclo de vida de su companero.
La muerte de una mascota suele ser la primera experiencia de perdida significativa en la vida de un nino. Como se aborde ese momento puede sentar las bases para la forma en que el nino comprenda y procese el duelo a lo largo de su vida.
El primer principio es la honestidad adaptada a la edad. Evitar eufemismos como "se fue a dormir" o "se fue de viaje" protege al nino de confusiones y falsas esperanzas que luego generan mayor dolor. Usar palabras claras y simples, como "murio" o "ya no va a estar con nosotros", es mas gentil de lo que parece.
Validar la emocion es igual de importante. Si el nino llora, esa reaccion merece reconocimiento y no distraccion. Frases como "es normal que te sientas triste, yo tambien lo estoy" transmiten que el duelo es compartido y que no hay nada malo en sentir lo que se siente.
Involucrar al nino en el ritual de despedida, a su nivel y con su consentimiento, tambien ayuda. Puede ser algo tan sencillo como dibujar un retrato de la mascota, escribir una carta o elegir una flor para dejarla junto a la urna. Ese gesto de participacion le da un lugar activo en el proceso y facilita el cierre emocional.